El trabajo en equipo exige competencias emocionales en común, suma de fuerzas encaminadas a crear una sinergia que contribuya a alcanzar los objetivos del grupo.

La motivación es un componente neurálgico para mantener al equipo de trabajo en constante movimiento; todo lo relacionado al impacto, trascendencia y beneficio que resulte del proyecto, será bien valorado por el equipo y repercutirá en el grado de eficiencia con que realice su trabajo. Esto alimenta la comunicación abierta y fortalece el envío óptimo de mensajes.

Tener en cuenta los objetivos promueve a que los miembros del equipo se sientan motivados por ser parte de un plan o un proyecto. La motivación es un aliciente para los integrantes, fomenta las relaciones instrumentales y puede crear o consolidar amistad personal en el entorno laboral, dada la interacción y el intercambio de ideas en un clima armónico.

Las competencias emocionales que requiere el trabajo en equipo son:

Empatía. Surge de manera natural cuando la atmósfera laboral está distendida, no obstante cuando el estrés o las condiciones desfavorables permean, hay que fomentarla. Una reunión al breve al final del día donde cada uno destaque lo más importante que realizó durante el día y externe cómo desea que sea mañana, ayudará a que los miembros comprendan las necesidades del otro. Estas reuniones deben ser encabezadas por el encargado del área o coordinador del grupo.

Sentido de  servicio. Las personas que poseen esta competencia, colaboran y comparten planes, información y recursos, se autopromueven para realizar tareas y son participativas.

Sentido del humor. Los grupos que se divierten en lo laboral disfrutan de su estancia en el trabajo. Compartir bromas, juegos y chascarrillos contribuye a relajar el entorno. Es recomendable no establecer una hora para esto, debe ser ante todo algo espontáneo para que sea funcional.

Confianza. Asignar tareas es delegar serias responsabilidades, se le debe hacer saber al integrante que confían en él. Es recomendable no dudar con frases como “¿si puedes?, estás seguro, ¿no te equivocarás?”, es necesario respaldarlo en todos los sentidos.

Con el paso del tiempo es necesario hacer de las competencias emocionales un hábito, no se trata de una moda o una tendencia, es una forma de vincular lo laboral con la inteligencia emocional.

Adair Rodríguez
UTEL Editorial

 Competencias emocionales para los equipos de trabajo | Blog - UTEL


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